Actualizando el sistema. Por favor, espere…

Hace un par de años me tocó hacer una presentación para explicar entre otras cosas la importancia de no quedarse atrás en lo que se refiere a tecnología y educación. El argumento era fácil de comprender: no podemos educar a un habitante del futuro tal y como nos educaron a nosotros en el pasado. Si mal no recuerdo, busqué un título transgresor para llamar la atención sobre este tema… «si no te mueves, te mueres». La verdad que con lo que estamos viviendo estos días no es el más apropiado, pero elocuente… pues sí.

Escribo sobre esto aquí y ahora porque me preocupa la brecha digital que estoy viendo estas semanas. No se trata de que cada persona tenga un dispositivos u otro, o que tenga más o menos dispositivos…. no… se trata de que hay muchísima gente que tenga lo que tenga, lo utilizar para hacer lo mismo: podríamos decir que hay un montón de gente que tiene un ordenador y sólo lo utiliza como máquina de escribir y como televisión… o gente que tiene un teléfono móvil y sólo lo utiliza como consola de videojuegos y para enviar mensajes… y tampoco me quiero centrar en que aunque un dispositivos sirva para muchas cosas sólo se utilice para dos, porque ocurre que además se utilizan sin conocer su verdadero propósito.

Más de una vez he contado que hace años, una persona muy cercana a mí me dijo que se acababa de comprar un iPad, y que le parecía una mie…… de máquina porque no tenía forma de conectar su pendrive. Textual. Creo que es un ejemplo muy elocuente. Él quería tener ese último dispositivo, tan moderno y tan fardón, pero no entendía que la información debía residir en la nube y no en un pendrive.

Lo mismo he visto en muchas aulas. Y en el uso de las plataformas y aplicaciones educativas que hacen las familias. Este confinamiento ha sacado a relucir muchas carencias tecnológicas de nuestra sociedad. Aún hay personas que descargan películas, se les llena el disco duro, se les infecta de virus… personas que utilizan DVDs, pendrives o incluso CDs…

Tenemos un problema. Si, como sapiens que somos, no utilizamos las herramientas propias de nuestro tiempo como debemos, para el fin que fueron concebidas, estaremos dejando de evolucionar. Para la reflexión. Abramos nuestras mentes. Escuchemos a los fabricantes (no a los «gurús»… ni a los «vendehumos»…) sino a los ingenieros e informáticos que desarrollan las herramientas, creo que tienen mucho que contarnos.

Si el planeta tierra es la carcasa, la sociedad es el sistema operativo y nosotros somos los usuarios, nos toca comprender que una pandemia como esta ha cambiado la versión del sistema operativo. Hasta ahora la evolución natural nos traía pequeños parches, pequeñas actualizaciones, pero creo que el COVID-19 nos ha traído un cambio de versión y nos toca comprender cómo usar los «accesorios» del nuevo sistema operativo y cómo desenvolvernos en él. No, no es una frikada. Esto no es Matrix. Esto es la vida real. Tu vida.

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