Imperium, potestas… auctoritas

«El “imperium” era un poder absoluto propio de quienes tenían capacidad de mando, se trataba fundamentalmente, de los cónsules y los procónsules. Luego estaba la “potestas” que era el poder político capaz de imponer decisiones mediante la coacción y la fuerza. Y, por último, existía la “auctoritas” que era un poder moral, basado en el reconocimiento o prestigio de una persona.»

… vaya tela… cómo mola esto de aprender algo nuevo… o más concretamente, de que alguien te explique algo que dé forma y fondo a algo evidente que sabes que existe, pero no lo tienes tan claramente definido.

Supongo que tras más de 20 años de experiencia profesional, comenzando desde el primer peldaño (a pie de calle, concretamente) uno corre el riesgo de no saber cómo actuar cuando otros creen que está en las zonas altas de la escalera. Y lo que es más peligroso, uno corre el peligro de no medir cómo le ubican los demás y  esto puede hacerte perder el norte. Tal vez no valga alegar los orígenes de barrio y de conciencia social para intentar socializar las decisiones, y tal vez no valga alegar la experiencia y el conocimiento adquirido o la visión estratégica demostrada para intentar encauzar las acciones.

Quiero decir con todo esto que resulta complicado a veces escapar del «potestas», que no me gusta nada, ni por activa ni por pasiva, y mucho menos el «imperium» (o al menos, lo que puede generar… al final alguien se puede creer que es un crack, cuando en realidad es un catacrack).

Quiero decir con esto que lo que me pone, lo que en realidad me pone es pensar que uno tiene «auctoritas», que se le reconoce por sus hechos, sus acciones, sus capacidades. Es cierto que últimamente voy sumando reconocimientos de entidades y cargos de prestigio, sí, está guay y eso… pero también es cierto que lo que de verdad valoro es el reconocimiento de la gente con la que me curto día a día. Cambiaría gustosamente un título de campéon de karate por haber tenido un fin de semana inspirado en el tatami por el respeto y la complicidad de cualquiera de mis senseis y sihans tras años de entrenamiento. En los últimos 15 días me han llegado reseñas de Madrid, Roma, París, New York… y en cambio veo que hay usuarios de mis sistemas a los que no he logrado convencer. Para reflexionar. Algo falla cuando no estoy sabiendo comunicar.

Mira el ejemplo de Rocky. Incluso cuando perdió la primera vez contra Apollo, tenía el «auctoritas». Por eso se txinó Apollo, porque el «potestas» que él tenía, no le valía para nada.

Vuelvo al recurso que utilizaba en los primeros párrafos de este artículo. Las escaleras están para subir y para bajar. Mejor no subir mucho, porque si te caes el golpe es mayor. Seguiremos buscando obtener el «auctoritas».

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