Internet te desnuda. Sí, a ti también.

Aviso a navegantes: este post puede ofender a más de una/a. Se trata de una pequeña reflexión sobre un análisis sociológico de mercadillo que he hecho esta semana a cuenta de los contenidos que consumimos en nuestro ocio, todos: tú, yo, tus compañeros de trabajo, tus vecinos, tus primos, tus padres y tus hijos (si tienen ya una edad considerable).

Concibo mi televisor como un aparato para conocer el mundo desde mi salón: puedo ver noticias, documentales, series y programas de todo tipo. Por supuesto, siempre filtrando, no creyendo todo a pies juntillas y manteniendo una distancia prudencial en las implicaciones con lo que oigo y veo. Disfruto viendo muchos tipos de documentales, series y programas, y entre ellos, está la telebasura. Me divierte. Y como vivo en sociedad, cuando sale este tema, yo lo digo. Y la reacción más generalizada es «ah, pues yo no veo telebasura… eso es denigrante… es vulgar…» (seguro que te suena) y así parece que en esa mesa todo el mundo se pasa su tiempo de ocio leyendo a Kafka o a Nietzsche, o analizando el bosón de Higgs. Todo muy respetable, eso si, aunque luego rascas un poco y la peña ha leído más libros de Barco de vapor que otras cosas… y eso sí, de motos, fórmula 1, fútbol y tenis controlan la hostia oye…

El caso es que se me activó una primera alarma cuando escribí un post que titulé «La vieja del visillo», el 22 de noviembre del año pasado, que hablaba sobre la privacidad documental, y un poco sobre la ética sobre este tema, en lo que a informática se refiere, claro. Se me activó esa alarma porque ilustré el post con una foto un pelín morbosa y observé a través de las herramientas analíticas de la web y de twitter y facebook que el número de personas que habían pulsado sobre la imagen para ampliarla era 3 veces superior al habitual en anteriores posts. Curioso.

El post que escribí el pasado 13 de febrero, «Esta chica está currando, no te equivoques» hablaba sobre lo normalizado que se ha vuelto trabajar con sistemas remotos, y lo productivo que es, y con toda la intención, lo ilustré con una chica en bikini, muy maja ella. Oye, matemático: otra vez se ha triplicado el número de accesos a la foto, se ha pasado más tiempo con la foto ampliada, se ha visto además en varias ocasiones por los mismos usuarios, ha dado igual que el usuario sea hombre o mujer, que me lea en castellano o en inglés… etc etc etc… (no voy a entrar a detallar cómo tengo configurado mi módulo de analytics, que es bastante completito).

Mi conclusión (y aquí viene mi análisis small-data-de-mercadillo-barato): a todo el mundo le llama la atención lo mismo, todo el mundo posturea y quiere dar una imagen de cultureta vestido con un jersey de cuello vuelto y una pipa que un análisis técnico sencillo desnuda y te deja con un chándal blanco y unos cuantos pendientes y collares de oro. No insistas: si hay programas de telebasura es porque la gente los ve, y piensa que por el hecho de verlos no se es como quien sale en ellos, probablemente (es mi caso) sirvan para agrandar la distancia entre personas sin apenas neuronas ni valores morales y sobre todo sobre todo, para hacerse unas risas y olvidarse de los propios problemas.

Por supuesto, esto va dirigido a todos los que me leen excepto a ti, gg. Tú y yo sabemos que tú sí lees a los grandes filósofos, humanistas, estadistas y científicos, constantemente. Y la tele te la compraste para rellenar un hueco en la pared en lugar de poner un cuadro.

Por cierto, he ilustrado este post con otra foto subida de tono. Para tener una tercera prueba de lo que te acabo de contar.

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