La relación entre el fondo y la forma. Si fuera miel…

Todos los programadores en particular y los trabajadores del mundo IT en general se quejan (nos quejamos) del tiempo que «perdemos» (nooooo….. «el-tiempo-que-empleaaaaamos») en que el resultado final sea BONITO. Nos gusta que todo funcione perfecto, que las bases de datos no se corrompan, que los sistemas sean rápidos y estables, las plataformas sean funcionales… pero en general nos suele importar menos que un cable quede un poco retorcido, que los botones de la aplicación sean cuadrados (y no con los vértices ovalados) o …. eso. Que nos centramos en el fondo, y no en la forma.

Y no nos damos cuenta de lo importantes que son las formas. Tanto o más que el fondo, a veces. Bueno, más no (a ver… que soy iT-nato) pero las formas son esenciales. Y se agradecen. Se agradecen cuando el producto además de funcionar bien es BONITO, lo mismo que cuando un humano (llamémosle «usuario») cuida las formas para comunicarse con nosotros.

Decía mi abuelo que «se consigue más con una gota de miel que con un barril de vinagre»… y esto de la miel me ha recordado una idea que existe sobre el origen del nombre Estibalitz, que hay quien dice que viene de decir «Estia balitz…» algo así como «si fuera miel… no sería más dulce»…. bueno, pues eso, que se agradece la miel, para decir lo que sea. Ojo, los IT no somos unos moñas… lo que ocurre es que al fin y al cabo, también somos personas, y las cosas nos duelen… como a lo usuarios.

 

This text is also available in: ENG