Yo procastino, Tú procastinas… Todos procastinamos, aunque no al mismo tiempo

Decía Terminator que «el futuro no está establecido. No hay destino. Sólo existe el que nosotros hacemos» y tenía razón. Hace 50 años se suponía que hoy tendríamos coches voladores, claramente no ha sido así, seguimos desplazándonos subyugados por el índice de rozamiento μ (mi) entre el asfalto y el neumático, aunque paralelamente en este tiempo los sapiens hemos creado Internet y eso lo ha cambiado todo. TO-DO. Sí, eso que estás pensando también.

Algunas cosas han cambiado para bien, otras para superbien y otras nos han vuelto más idiotas aún si cabe. Hoy voy a escribir una pequeña reflexión acerca de una de estas últimas cosas que nos han vuelto chorras, y cómo Internet es una pieza perfecta para esta caída en picado en lo que a lógica se refiere. Sí, es el Black Friday. Y la procastinación.

Gracias a Internet, nos hemos vuelto unos procastinadores natos, unos procastinadores de tomo y lomo (como diría don Pantuflo Zapatilla). Aquello que nos decían nuestros padres «no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy» ha cambiado por «vale, mándamelo /o compártelo conmigo/ que luego ya si eso lo miro y completo»… o «lo hago en otro momento (los guays dicen «mi hora-valle», frente a las «horas-montaña»)… en fin… que como la potencia de Internet da para HACER TODO EN OTRO MOMENTO siempre acabamos dejando el 70% del trabajo para otro momento y acabamos currando en los momentos en los que no se debe currar, y cuando caemos en la cuenta se nos queda una cara de tontos… porque se nos escapa la vida, se nos escurre y se diluye en las teclas de nuestro  ordenador…

Y un reflejo de esto, ha llegado estos días a nuestras vidas, como cada año desde hace poco (en España, desde hace 7 años). El Black Friday ya no se circunscribe únicamente al viernes… qué va… ocurre que todo el mundo está atareado, todo el mundo tiene siempre tareas pendientes, cosas por hacer, así que sería un error que las ofertas durasen únicamente un día….. ¿no te has dado cuenta? Este año ha sido super-evidente: ni uno solo de los anuncios que he recibido por mail, o he visto en redes sociales o en la TV hablaban del viernes 29… TODOS hablaban de una semana, incluso de 10 días…. TODOS SIN EXCEPCIÓN…. es decir, que no estamos hablando ya de UN DÍA (porque nadie saca tiempo para UN DÍA) sino de unas rebajas, como las de toda la vida.

En los 80 se decía «no te enrolles» porque usábamos cintas de cassete, en los 90 «no me ralles» porque usábamos CDs y ahora el día de las ofertas dura una semana porque siendo todos tan listos y teniendo tantos medios, en realidad somos unos inútiles que no somos capaces de sacar un miserable rato la tarde de un viernes para ir de compras.

Vaya tela…

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