Un colegio de Infantil, Primaria, ESO y Bachilleratos con 3 líneas puede tener tranquilamente unos 1.200 alumnos, es decir, unos 800 ordenadores funcionando de lunes a viernes unas 4 horas del día de media, de lunes a viernes unos 200 días al año. Casi nada. Esos ordenadores son lo que une el contenido con el usuario, son su medio natural para adquirir el conocimiemto: el profesor es el nexo, el conector, el enganche... y sin él, falta una pieza fundamental del engranaje. Dicho quede. De hecho, cuando decimos que la experiencia es un grado nos referimos a la experiencia que tiene el profesor para entender y adaptarse al alumno, a analizar y saber conectarlo. En cambio, asumimos que el alumno es "nativo digital" y con eso ya nos quedamos tranquilos, como si la fecha de nacimiento fuera suficiente para habilitar la capacitación tecnologica de nadie. Nada de eso. Hay grandes carencias vehículos, competencias tecnológicas básicas, destrezas esenciales... que el alumno no tiene porqué nadie se jas ha proporcionado y es imposible adquirirlas por su cuenta y así estamos, exigiéndole que se den de alta en una plataforma para descargarse tal o cual contenido mientras no tiene claro como se escribe la @ en un teclado de ordenador. Pienso que la hora semanal se tutora debería servir para esto, aunque fuera un carrito de horas en cada ocasión. Les tenemos a veces a trompicones con sus ordenadores sin saber siquiera conectarse a una WiFi o cambiar su propia contraseña. ¿No te parece?